El otro fin de semana me dió un episodio.
Manía le dicen los psiquiatras
Only love can break a heart, only love can mend it again
El otro fin de semana me dió un episodio.
Manía le dicen los psiquiatras
Lo triste se aloja nuevamente en mí
Me abraza con todas sus fuerzas
Y me envenena lentamente
¿Cuando te vas a ir?
Me siento tan culpable porque quiero que te vayas
Pero esta vez la razón importa más que el sentimiento
Mis hombres del pasado no dejan vivir a mis hombres del presente
¿Que puedo hacer?
Morderme la lengua hasta cortarla
Mi corazón llora y llora
Está tan triste
Con su soledad inmensa
Se siente vacío muy vacío
Mi corazón tiene una, dos, muchas heridas
Una muy grande, y otra grande
Poco a poco se suicida
La culpa hace su trabajo
No esperes que no sangre
Porque estoy doliendo tanto tanto
Sólo abraza a mi tristeza
Así como yo lo hago
Un día me visitas y me encuentras marchita,
con sed de tu atención, de tus besos, de tu amor
Dijiste empecemos de nuevo,
y yo aún viajando en el pasado, arruinando una vez más todo
¿Como hago para estar a tu altura?
¿Como podría ser digna de tu amor?
Tan triste como un nido vacío
Tan decepcionada como el color gris
Lloro
De pronto una tormenta dentro de mi cabeza
Y yo sin techo para refugiarme de mí misma
Quiéreme
Despacio
Rápido
Mucho
A tu manera
Sólo con tu querer soy feliz
Estoy llena de sus abrazos vacíos
La congoja pesa más que mi maleta de los fines de semana en su casa
Y simplemente, siento que no puedo
No puedo ver con claridad
No puedo respirar paz
No puedo vivir la realidad
No puedo comprenderme
Ni abrazarme
Toda esta ilusión me confunde
Y no me entiendes
Yo tampoco
Me siento en una jaula alborotada por pájaros salvajes
Déjenme salir
Dejame salir
Dejarme salir
Libre ¿cuando?
¿Dónde se fueron mis fuerzas, mis ganas de reír, hablar y bañarme?
Ya no quiero abrir los ojos, comer ni respirar
Antes podía rozar los recuerdos felices y llenarme un poco de alegría, ahora están muy lejos
No hay ganas
Todo es absurdo y superficial que hace que nada tenga sentido
Solo dormir para escapar
Siento que una gran roca se me ha caído encima y no me deja ver el sol, no me deja crecer y aplasta mi corazón y lo hace doler, sufro.
Cansada de ver la vida tan distorsionada,
de mis delirios, de mi mundo que se ha vuelto tan hostil
Ya no sé quién soy
Ya no sé que merezco
Bien
Mal
Mal
Bien
Odiando todo
Queriendo nada
Soy mi propia destrucción
Si me eliges también te destruyo
Me pesan estas ideas fuera de contexto
Mis pensamientos se ha vuelto indomables
¿Y ahora qué hago?
Sólo esperar
y mientras
más miseria, más lamentos, más cansancio
Ya no sé convencerme de la realidad
Vida
Muerte
Palabras
Sangre
Y estas cicatrices que claman unos besos
Cuando cierro los ojos veo lo que nunca vi ni veré
Tus manos inalcanzables, ¿dónde estás?
Ya no más preguntas
Todo vuelve a estar quieto, oscuro y vacío
Congoja espantosa
Espantosa congoja
Con
go
ja-ja
ja-ja
Todos ríen, tú lloras y se cierra una vez más el telón de tu día
Al costado de la iglesia mientras ella descansaba,
sonaban las campanas que erizaban toda piel.
Mucha gente llegó tarde.
Mucha gente fingía dolor.
Sin embargo la mujer que sentada estaba afuera,
empapaba la vida con su llanto fervor.
Cantaba aquel profesor canciones tristes,
tan tristes que te abrazaban y te estrujaban el corazón.
Salía la gente vestida de negro.
Salía con su guitarra aquel profesor.
La mujer secando sus lágrimas
se levantó y partió mirando al horizonte.
Dormí 18 horas.
Desperté y arrastrándome como un caracol fui a bañarme.
Mis demonios despertaron conmigo. Escucho sus risitas.
Mirarme en el espejo y ver grandes ojos con un adornado saco negro, ojeras. Dime 25 85.
Dime otra vez 25 85.
Necesito que me digas 25 85.
Tus demonios me persiguen.
No me dejan dormir.
No me dejan comer.
No me dejan sonreír.
A ellos les gusta torturarme.
Lloro.
Ya no tengo ganas de llorar.
Ya no les daré el gusto.
Me fui cuando estaba caminando.
Más de diez veces.
Despersonificación le llaman los psiquiatras.
Hoy no siento dolor.
Siento locura.
Ellas no me dejan en paz.
Tengo miedo.
Dime 25 85.
Yo te amé.
Te di todo.
Te di mi cuerpo, mi alma, mi corazón, mis vísceras, mi espíritu, mis sueños. Te mostré mis debilidades, mi lado más tierno y mi lado más cruel. Te ofrecí mi hombro para cuando quieras llorar, mis chistes para cuando reír, mis lágrimas para cuando tengas sed y mi lujuria para cuando quieras placer.
Me he callado cuando tenía que gritar y he gritado cuando tenía que matarte, pero cuando me pedías silencio yo era ese mar manso después de una tormenta.
Por ti me desvelaba, te escribí las cartas más bonitas. Te invité a mi casa, te invité a sentarte a mi mesa y cociné para ti, te invité a dormir en mi cama y desnude mi alma para ti.
Te di mi confianza a pesar de tus miles de decepciones.
Quise salvarte porque pensaba que tú me salvarías.
Dejé todo, y te di todo...que cuando te fuiste no quedó nada de mí, ni siquiera amor.